Disimular
En la política española, ante la aparición de un escándalo, la solución siempre es dejar pasar el tiempo, no dimitir, distraer la atención poniendo el foco en otros asuntos y esperar a que la sombra de otro escándalo aún mayor desvíe la atención.
Si los ciudadanos tragan, que casi siempre tragamos, tiempo que se ha ganado y presión desaparecida.
El problema es que la ciudadanía, cansada de tanta palabrería, ya no se traga según qué excusas y reclama la verdad, que esta salga a la luz y que los culpables paguen su culpa ahora y no dentro de muchos años, cuando ya nadie recuerda nada.
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