Desigualdad
Por primera vez, después de dos siglos de aumento continuado, la desigualdad en los niveles de vida entre países ha comenzado a reducirse. En cambio, la desigualdad interna de muchas naciones ha aumentado después de décadas de estabilidad.
Este incremento de las desigualdades internas se ha producido con mucha intensidad en países como Estados Unidos, pero también ha terminado afectando a otros como Suecia o Noruega que, hasta hace poco, estaban considerados como el paradigma del bienestar social.
El aumento de las desigualdades nacionales eclipsa la reducción en la desigualdad mundial. Quizás porque es la más visible, la que tenemos más cerca y la que nos afecta más directamente. De hecho, la disparidad entre todos los ciudadanos del mundo, la que combina la desigualdad entre estados y la interior de cada uno de esos estados, se ha reducido.
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