Complicidades
Una de las mejores complicidades que se pueden establecer con alguien es la conversación compartida sobre una lectura.
Una persona que se ha conmovido, ha sufrido o se ha disgustado con aquella descripción, aquella historia o aquel adjetivo mágico que ambos hems sabido ver se convierte, casi siempre, en un amigo.
Comentar este post