Españoles cainitas
Dicen que, vistos desde fuera, llama la atención nuestra incapacidad histórica para no respetar lo que ya hay y nuestro continuo empecinamiento en tirar piedras a nuestro propio tejado, lo cual siempre termina deteriorando nuestra convivencia.
Somos incapaces de valorar en su justa medida nuestro presente, no ya para conservarlo, sino para mejorarlo y perfeccionarlo. Esta actitud cainita nos lleva permanentemente a perder.
Somos el país que más constituciones políticas ha tenido, el que más veces ha reintentado la convivencia pacífica de sus ciudadanos y también la nación en la que más gente ha muerto por causas y razones fútiles que han durado poco y no han servido para nada.
Comentar este post