La ciudadanía está harta, cansada y muy cabreada
Ya se sabe que cuando se gasta mucho dinero de golpe es más difícil controlar hasta el último céntimo y que esto es mucho más fácil cuando se planifica con tiempo y se gasta poco a poco.
Los muchos casos sobre los que deben dar explicaciones los diversos partidos políticos sobre presuntos casos de corrupción a menudo tienen detrás, presuntamente relacionadas de una manera o de otra, empresas que se dedican a la construcción.
Hay un velo de resignación y desesperación en la mayoría de ciudadanos, hastiados de tanta corrupción. La gente de la calle, aquellos que sólo toman protagonismo político cuando se acercan a las urnas, además, está harta, cansada y muy, pero que muy, cabreada.
Comentar este post